Tomando en consideración las características de viviparidad de la semilla, este material se recolectará inmediatamente cuando caen del árbol, ya que no pueden ser almacenadas a bajas temperaturas ni deshidratas por ser recalcitrante perdiendo la viabilidad en poco tiempo.

Los propágulos se recolectaran de los arboles padre así como aquellos que caen en el agua. Como criterios para la recolección y selección de los propágulos es su etapa de madurez del fruto, deberá presentar coloración café oscuro. Se escogerán aquellos propágulos que estén plenamente desarrolladas en forma de vara, compuesta básicamente de dos partes: una plúmula alargada que consiste de un par de estípulas que protegen el primer par de hojas y un hipocotíleo largo y pesado compuesto principalmente de tejido aerenquimático y endospérmico; el tamaño de dichos propágulos no debe ser superior 25 cm.